martes, 12 de diciembre de 2017

R | El día que dejó de nevar en Alaska, de Alice Kellen


Solo para conocer a Caos merece la pena.
NOTA: 5/5


El día que dejó de nevar en Alaska cuenta la historia de Heather; de como un día termina en medio de un pequeño pueblo de Alaska rodeada de unas personas que no paran de preguntarle cuando se irá. Para descubrir los motivos del porqué ha terminado allí tendréis que leer la novela y lo mismo respecto el rechazo de la población local.

Heather es una chica de unos 20 y pocos años con una aparente inseguridad en si misma descomunal, que además siente que no es nada inteligente y que el signo de la casa es la cobardía, siempre salir corriendo; y las barritas Twix. Siente una gran obsesión por ellas y a lo largo de la novela dan pie a algunas de las escenas más divertidas y emotivas. Ella se define con estos términos, pero como lectores podemos ver que estos adjetivos distan bastante de la realidad. No es ni mucho menos perfecta, pero que hable de si misma con estos términos da que pensar.

Al lado de Heather siempre está Caos, un cachorro de lo más mono que parece ser el único que se alegra de que esté allí. A mi parecer Caos es Heather en perro; son dos seres prácticamente iguales que el mundo no comprende y por eso tacha de inútiles. Por lo tanto, es curioso como lo defiende ella y todas palabras bonitas que le decida que por lo contrario no se dice a si misma. Yo soy de gatos totalmente, pero un Caos en mi vida lo pondría sin dudarlo.

Respecto a los demás personajes. Primero tenemos a Nikal, el chico; es muy rarito, además trata de ignorar a Heather todo lo que puede y cuando no puede es muy confuso. Se ve desde el primer momento que al chico le pasa algo, pero no sabemos que y él no es nada hablador así que tenemos que esperar mucho muchísimo para descubrirlo. También está John, el cuidador de Caos, que a pesar de ser un personaje un tanto hostil y solitario establece una relación preciosa de amistad y respeto con Heather. El personaje de Naaja también tiene cierto protagonismo y los amigos que hace allí son de los más cuquis.

Intercalando los capítulos de la historia que nos cuenta Heather encontramos páginas del diario de una chica que se llama Annie. No sabemos quien es, pero vive un romance adolescente de lo más apasionado. Uno de los misterios de la novela es descubrir que relación tiene esta chica con la historia, porque claro está allí por algo. En mi cabeza imagine mil teorías: algunas que resultaron ser ciertas y otras que no se le acercaban nada. No obstante, cuando se descubrió el secreto me sorprendió, me sorprendió mucho.

No he comentado que la historia está contada en primera persona; por lo tanto, solo contamos con el punto de vista de Heather y aquello que ellos mismo le cuentan para conocer a los demás personajes. Aparte, obviamente, del diario de Annie que está contado por Annie. Me ha gustado la idea de que está historia estuviera escrita en primera persona, me da la impresión que de esta forma es la historia de Heather y no la historia de amor de Heather con Nikal. Además, creo que la historia hubiera cambiado mucho al ser contaron desde dos perspectivas. Me da que hubiera perdido el pequeño elemento de misterio que tiene ahora.

A pesar de ese pequeño elemento de misterio la narración es muy pausada. Ojo, con eso no dijo que no sea adictiva, porque sé leer muy rápido y las páginas pasan solas. Alice Kellen no hace vivir a los personajes grandes aventuras, sino que viven el día a día. En ese aspecto la veo mucho como una historia de personajes, concretamente de Heather. El día que dejó de nevar en Alaska cuenta la historia de Heather; su evolución, como pasa de un punto a otro.

Enlazando con el punto anterior no creo que esa sea una novela romántica. Hay una historia de amor: si, pero esta no es el centro. Se da mucha más importancia al desarrollo emocional de Heather y no tanto a su relación con Nikal. No quiero deciros mucho sobre esto porque sería adelantar demasiado, pero quedaos con la idea de que hay algo menos de un 30% de romance. De todas formas, la historia es igual de fantástica y maravillosa. El desarrollo de Heather es precioso y al no centrarse tanto en el amor podemos ver mucho mejor como va superando sus dificultades. Además, varios personajes de la novela también van superando a diferentes niveles hechos del pasado.

Hablemos de Alaska. La ambientación me ha parecido espectacular, que introdujera palabras de la cultura local es maravilloso y que nos descubra el mundo musher y todo el deporte relacionado con él increíble. Además, ese clima frío ayuda a meterse de lleno a las vidas de los personajes que ahora mismo, igual que el tiempo, son bastante tristes. Podríamos decir que el clima –y eso es mucho de literatura romántica tradicional– acompaña al estado de ánimo y anímico de los personajes.

A pesar de lo mucho que he disfrutado de esta novela hay un momento dramático hacia el final que no ha terminado de encajarme. Realmente, la historia no cambia si eso no llega a pasar. Sabéis que no soy nada de dramas, aunque si están justificados y son necesarios para la trama lo acepto, y en este caso no me ha parecido que cumpliera ninguno de estos dos requisitos.

Pero vamos a terminar con algo más alegre y es que me han encantado los guiños a diferentes títulos de novelas románticas. Como Nikal es un soso y no le gusta hablar Heather a lo largo de toda la novela le va contando las diferentes novelas que va leyendo. Y me ha parecido súper divertido este detalle, aunque hay que decir que creo que solo conozco un par de todas las que comenta.

Ahora si para ir terminando, me da la impresión de que Alice Kellen ha evolucionado muchísimo en esta nueva historia. Solo he leído 33 Razones para volver a verte, pero me parecen dos novelas muy diferentes, aunque obviamente se puede reconocer a Alice Kellen en las dos. Tengo la sensación de que es una historia mucho más madura.


El día que dejó de nevar en Alaska cuenta la historia de Heather y de como una escapada a la desesperada a Alaska le cambia la vida. Y bueno esta Caos que es un sol.

¿Lo habéis leído? ¿Tenéis ganas de hacerlo?
Un beso.


Entradas relacionadas:

No hay comentarios:

Publicar un comentario